"El Amo de la Noche II"
por Ousia
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Dejó la flor sobre el lecho. Se levantó y en pocos pasos se acercó a la ventana, la abrió y dejo que el frió aire nocturno lo envolviera, miro hacia el cielo cuajado de estrellas, coronado por una luna radiante, llena y plateada. Sintió que era hora de ponerse en marcha, pero antes se despediría. Tendría que decirle adios. Le resultaba tan duro partir, dejándola atrás.
Desde que la conocio había olvidado lo que era la soledad, volver a ella le causaba escalofríos de terror, no recordaba ni quería recordar lo que era estar solo. Todos los momentos de dicha que habían compartido, todas las carícias, los besos, toda la pasión de sus cuerpos desnudos, todo había terminado y ahora considerar el olvidarlo y partir, en lo mas profundo de su ser sabía que ella estaría siempre junto a el, a su lado. Sería su estrella, su luna, sus noches silenciosas.
Sentía ganas de gritar y destrozarlo todo, pero no lo hizo, a ella no le hubiera gustado.
Volvio a tomar la flor, salio de la casa, andó por el jardín hasta llegar a una pequeña rosaleda, el suave perfume de las rosas flotaba en el aire. Madeleine amaba aquel jardín, era su pequeño refugio, había invertido mucho tiempo cuidándolo con tanto amor.
Se acercó un poco mas, se arrodilló y depositó la flor en la pequeña lápida que estaba medio escondida bajo los petalos caídos de las rosas.
Dios, que dolor sentía en sus entrañas, estaba desgarrado por dentro, si al menos hubiera podido hacer algo por salvarla, si hubiera estado allí en aquel nefasto momento. Se levantó y regresó sobre sus pasos, sin volver la mirada.
Se dirigio hacia los establos, ensilló su caballo y salio al galope perdiendose entre las sombras de la fria noche.