My Bloody Valentine 3D
My Bloody
Valentine 3D (2009)

(USA)
Patrick Lussier


Puntuación: 7/10
Comentario de Hathor


Diez años después, Tom Hanniger regresa a su pueblo natal, Harmony, una localidad minera en la que sucedieron una serie de trágicos asesinatos durante el Día de San Valentín y en la que se cobraron la vida de 22 personas. Coincidiendo con su retorno, los asesinatos vuelven a producirse, y Tom está en el centro de todas las miradas.


Han pasado casi treinta años desde que el director George Mihalka realizase aquella discreta pieza de culto titulada "My Bloody Valentine", otra película más de la época que se centraba en los asesinatos cometidos por algún psicópata enmáscarado, en esta ocasión un minero perturbado, aunque la película no fue tan exitosa como otras de sus "hermanas", como podrían ser "Viernes 13" o "Halloween".

Pero, como era de esperar y siendo una película "slasher" (el género favorito de Hollywood para realizar remakes), "My Bloody Valentine" ha entrado ha formar parte de las películas versioneadas en la nueva fiebre de América (no, no es la del oro, es la de los remakes). Patrick Lussier ("Drácula 2000", "The Eye"), un director que cuenta con una filmografía de dudosa calidad, ha sido el director elegido para versionear la película de 1981, y para mi sorpresa, no lo ha hecho nada mal.


Como buena película slasher, básicamente todo el peso de la cinta recae en las muertes, y "My Bloody Valentine 3D" ofrece cantidad y calidad en derramamientos de sangre, tal vez mucho más violentos, explícitos y trabajados que la media, entrando incluso en terreno "goreniano". En esta ocasión tenémos como asesino a un minero con todo incluido: máscara de gas, casco linterna, mono y pico en mano, un slasher no tan carismático como Jason Voorhees, pero eso si, un alumno muy aventajado en lo que a oficio se refiere.

En "My Bloody Valentine 3D" no faltan los momentos de humor negro, y aquí es donde tengo que hacer especial mención a la rubia del motel, la cual me atrevería ha decir que protagoniza el desnudo integral más extenso y divertido que se haya visto jamás en una película del género, y por cierto, se agradece también el realismo de dicha situación, ya que evitan la típica chorrada de la mujer en bolas que se intenta tapar con una toalla o algo similar, algo sin sentido si tenémos en cuenta su situación. Tampoco me puedo olvidar de la secuencia protagonizada por la encargada del motel, sencillamente destornillante.. así un largo etcetera.

La creatividad en los asesinatos cometidos por el minero psicópata (y no me estoy refiriendo a Antonio Molina, aunque seguramente el malageño de más miedo), son dignos de destacar, a cada cual mas sangriento e imaginativo, además, seguro ganan en espectacularidad grácias a la tecnología digital y el elemento 3D (anteriormente utilizada en películas del género como "Viernes 13: Tercera Parte" o "Pesadilla en Elm Street: La Muerte de Freddy") siempre que podamos disfrutarla en una sala de cine, claro, aunque yo aún no he tenido el placer de verla en dicho formato, los momentos en los que se utilizan las tres dimensiones se notan cláramente en la versión doméstica, pero lo cierto es que ver esta película en 3D tiene que ser, si cabe, una experiencia aun mas interesante.


Pero en "My Bloody Valentine 3D" no todo son asesinatos creativos con el pico en mano, la película mantiene cierta intriga respecto a la identidad del asesino, algo que despistará a más de uno. Por otra parte, e intentandonos ofrecer algo más sustancioso en su argumento que otras películas de su especie, verémos una historia de amor, celos e infidelidades que aumentarán el suspense y el interés que acompaña a esta historia de muertes y escabechinas sangrientas.

En el elenco de actores tenémos al conocido Jensen Ackles ("Supernatural", "Smallville"), que "a su manera" intentará hacerlo lo mejor que sabe, y a una casi irreconocible Jaime King ("Sin City", "The Spirit"), e incluso tendrémos el placer de ver al actor Tom Atkins ("La Niebla", "Rescate en Nueva York" y un largo etcétera de buenas películas).

En definitiva, un remake muy entretenido y divertido de una película injústamente olvidada que ofrece grandes dosis de sangre, vísceras y algún que otro desnudo (bueno, uno pero muy largo), que además se permite el lujo de ofrecernos una trama de intriga en plan "Scream" que termina de redondear el producto. Muy recomendada a todos los enamorados del cine slasher y de la casquería en general.