Comentario de El Rector
Jake Feldman tiene un taller de pieles con el cual planea hacerse rico algún día. Esta oportunidad se le presenta cuando uno de sus proveedores de pieles le llama diciendole que va a venderle las mejores pieles de mapache qhe haya visto en su vida. Cuando Jake llega a la casa de este, encuentra muertos al proveedor y a su hijo, con lo que decide llevarse las pieles. Pronto descubrirá que estas muertes estan relacionadas con dichas pieles.
Dario Argento repite en esta segunda temporada de Masters of Horror después del buen sabor de boca que nos dejo con "Jenifer", desgraciádamente el resultado na ha sido tan satisfactório en esta ocasión, y el italiano nos ofrece una historia muy poco elaborada y con altas dosis de previsibilidad.
"Pelts" es una de esas historias que uno se huele desde un principio, con un desarrollo demasiado lineal como para que pueda llegar a sorprendernos en ningún momento, y que se alimenta de lo inexplicable, una supuesta maldición en este caso, para justificar las continuas escenas de sangre.
En el lado positivo hay que destacar la tremenda brutalidad de sus imágenes, que consigue llegar a cuotas realmente desagradables y esto se convierte en el gran punto de interés del episodio, pues como ya he dicho, ni la historia aporta nada nuevo, ni su desarrollo es demasiado llamativo.
Entre esta indiferencia argumental, destaca la gran actuación del polifacético Meat Loaf, que consigue crear un personaje realmente bueno, disimulando en gran medida la floja narrativa del filme y la presencia del veterano John Saxon ("Pesadilla en Elm Street") que pese a lo escueto de su papel, nos ofrece una actuación interesante.
Conclusión, un episodio este del cual poco se puede destacar, debido a lo simple del guión, que acaba convirtiendose en una mera excusa para ponernos la piel de gallina a basa de sangre y vísceras, y en este campo, Argento se mueve como pez en el agua.
"Pelts" es uno de los episodios más flojos de esta segunda temporada, pero aún así no llega en ningún momento a resultar demasiado desastroso e incluso aporta ese punto de denuncia social o dilema moral que caracteriza a la série, tratando en esta ocasión sobre los degenerados que viven de este atroz y macabro negocio de las pieles de animales y de los enfermos que se visten con ellas.