"Schizophrenia"
por MikaBeatle
abbey_mika@hotmail.com
La lluvia golpea con violencia el cristal de la ventana. La luz de la luna se refleja en las suaves teclas negras y blancas del piano. Las acaricio con dulzura con mis dedos. Su sonido llena por completo mi vacío, mi tristeza. Las cuerdas, tan finas, tan brillantes, se mueven al son de mis manos. Mis tranquilizantes se derraman sobre el precioso y delicado teclado. La esquizofrenia está volviendo a aparecer, las visiones de pequeñas niñas con pomposos vestiditos. Sus pequeñas manos frías rozan mi cuello bajando traviesamente por mi espalda. Me hablan, me dicen lo bonita que soy, pero sé que pronto sus dulces caricias serán arañazos y que sus voces se distorsionarán y me recordarán lo desgraciada que soy y seré.
No puedo alejarlas, no sé hacerlo. Tengo que acabar con todo este sufrimiento. La lluvia golpea aún más fuerte y mi corazón le sigue. Siento una opresión tan fuerte en el pecho que no puedo respirar. Me parece ver como el piano me sonríe con malicia, incluso oigo las burlas de sus afiladas cuerdas.
Caigo al suelo, agotada por luchar intentando respirar. La luz de la luna me envuelve, haciéndome sentir mejor, como si su gris luz me protegiese. Pero no, solo era un vil truco para seguir burlándose de mí.
Quiero que todo acabe. Las niñas han arrancado las brillantes cuerdas del piano e intentan cortarme con ellas. Sangro abundantemente, todos ríen.
Ahora mi corazón late con lentitud, mi respiración poco a poco se extingue. Palpo el suelo y noto las cuerdas y las pastillas. De pronto, imágenes de mí misma arrancando las cuerdas del piano y atándomelas al brazo para cortarme las venas mientras ingiero varias pastillas vienen a mi mente. El piano no volverá a sonar y lo último que yo recordaré será la tenue luz de la luna.